APOSTOLADO

Nuestra pasión: Construir el Reino de Dios

La naturaleza de nuestra congregación es de vida apostólica Misionera. Es asumir la misma misión que vivió el Señor Jesús, presente entre nosotros. Amando, curando, sirviendo, siendo voz de los que no tienen voz.
Nuestra tarea es “Id por todo el mundo anunciando el Reino de Dios a todas las naciones con la certeza de la Resurrección”.
Todo lo que tenga que ver con Cristo tiene que ver con los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo. Por lo tanto la Misionera de Cristo Resucitado está llamada a contemplar en los rostros sufrientes de nuestros hermanos el rostro de Cristo.
El Misionero de Cristo Resucitado comparte el pan con el hambriento, abre su casa al pobre sin techo, viste al desnudo, sacia la necesidad del humillado.  (Mt. 5, 3-12;6, 33-34; 25, 31-40; Is. 58, 7-10).
Ejercemos nuestra acción apostólica en los campos donde nadie está, llegamos a los lugares donde nadie llega, y estamos a la vanguardia de los signos de los tiempos, promoviendo, reintegrando la dignidad de la persona humana de una manera integral.